11.1.15

Todos los ricos necesitan tener pobres a su alrededor

Ayer el economista Niño Becerra hizo un diagnóstico de la enfermedad económica de España, que al menos es bueno recordar. Por cierto, es un economista que también se ha equivocado en diagnósticos anteriores, tantas veces como ha acertado otras.

1/ Tenemos una deuda pública y privada imposible de pagar.
2/ Tenemos más personas en edad de trabajar que puestos de trabajo que ofrecerles.
3/ Los recursos naturales en el mundo están bajando mientras sube la población
4/ Creemos que será posible volver al año 2007

Dice además algo que nosotros desde este blog ya hemos apuntado diversas veces pero sin lograr calar en la sociedad. Es mentira que se esté creando empleo, por que lo cierto es que hay menos trabajo —menos horas de trabajo— aunque más repartido en contratos de jornadas muy disminuidas, lo que  engaña a muchos. Con un sueldo tan bajo por hora trabajada y laborando menos de 40 horas a la semana es imposible consumir y menos todavía lograr que los jóvenes se independicen, donde el desempleo es superior al 50%.

Diagnosticar parece sencillo aunque el Gobierno no quiere hacerlo así de fácil. Por sus intereses políticos, claro. Si añadimos que el 25% de los españoles son pobres aunque muchos de ellos no lo sientan así, o que el 33% de los niños viven en familias pobres, el drama está servido. ¿Se puede ser pobre sin sentirlo? Pues efectivamente si, aunque esto solo sirva para que la sociedad no explote. La adaptación social, la de las personas ante su propia realidad es tremenda.

Y el caso es que España no puede salir de esta situación ni sola ni con la ayuda de Europa o EEUU, ambas zonas con sus propios problemas y sobre todo intereses claros de dominio mundial que también deben resolver. Europa no está creciendo, no puede crecer al igual que los EEUU y aunque se están manipulando en laboratorios realidades como el precio del petróleo para sujetar algunos países emergentes, el proceso del sistema económico en crecimiento desaforado de laboratorio se ha acabado.

¿Hay soluciones? Pues en parte si, pero no se quieren tomar. Sin duda reestructurar la deuda es una de ellas, pero como es lógico nadie quiere dejar de cobrar. Fabricar billetes es otra, pero solo si se reparten a los países que lo necesitan para pagar la deuda, es decir se los daríamos a España que se los devolvería a Alemania. De esta forma España no tendría deuda pero Alemania seria más rica al recibir los nuevos billetes. Pero ni eso quieren; Alemania ya tiene suficiente dinero y no necesita más, y en caso de imprimir más y dárselo a los países y no a los bancos (hoy imposible por ley) lo que quieren es que se repartan proporcionalmente, lo que llevaría a una inflación insoportable o al menos sin saber de qué forma nos afectaría a todos.

Es decir, nos quieren pobres. Todos los ricos necesitan tener pobres a su alrededor por dos motivos. Para sentirse más ricos y para poder tener criados.

16.12.14

Tabla con la evolución económica en España durante 12 trimestres

En esta tabla vemos como se han modificado siete parámetros de la economía de España desde el IV trimestre de 2011, cuando entré el PP en el Gobierno hasta ver como están estos mismos datos en el II trimestre del año 2014.

Es mucho lo que queda para poder pensar que estamos saliendo de la crisis económica. Mucho trabajo que logre avanzar sobre todo en resolver el desempleo.

15.12.14

Deuda pública española y su evolución en los últimos 20 años

En esta tabla de la izquierda vemos como ha ido creciendo la deuda pública española en los últimos 20 años, indicando en azul los gobiernos del PP y en rojo los gobierno del PSOE. 

Observamos no solo la cantidad de deuda pública total del país, sino su porcentaje sobre el PIB y la deuda por cada ciudadano español.


En el mapa de abajo podemos ver el porcentaje de deuda pública que tienen algunos paíes de Europa, para comparar entre ellos y con España. 


Sin duda los países rescatados por Europa más España, todos ellos en rojo, son los que más dificultades están atravesando en estos momentos, por muhco que se nos insista en que ya hemos salido de la crisis. ¿Pero en qué condiciones? 

14.12.14

¿Es posible avanzar hacia la economía del bien común o bien social?

La meta de toda empresa es ganar dinero. Nos lo han dicho tantas veces que no solo nos lo hemos creído, sino que estamos seguros de que no hay otra manera de darle sentido al riesgo de crear una empresa. No ha existido otra pedagogía posible para entender que a veces los riesgos no deben servir solo para ganar dinero, como recompensa a nuestro trabajo, esfuerzo y osadía. Que existen varias formas más de sentirnos plenamente recompensados.

Los que creemos que la economía no debe basarse solo en ganar más dinero, respetamos a los que piensan de otra forma. En esto también nos diferenciamos. Como además —insistimos muchas veces— en que no es incompatible ganar más dinero con ganar más bienestar social, más sostenibilidad, más sentido social del beneficio.

Hasta ahora nos han insistido que la meta es ganar DINERO. Pero luego, este dinero si es poco lo gastamos y si es mucho lo acumulamos. Consumir o procurar seguridad, formación, salud o una cierta calidad de vida para toda nuestra familia es lógico en todo ser humano. Pero acumular es absurdo.

El dinero acumulado se convierte en números. Ampliar esos números que ya nunca podremos gastarnos, a veces, nos obliga a tomar decisiones ilógicas que van en contra de nuestra sociedad, de las personas que nos rodean. De nuestra personalidad, del bien común, del Planeta. ¿Y para qué?

Por eso hay cada vez más personas de altos ingresos que están cambiando su forma de pensar en relación a los nuevos sistemas económicos del bien común, del bien social, etc. Saben que más importante que tener números apuntados, es tener respetabilidad, gozo, sentido de la responsabilidad social, reconocimiento social, rentabilidad en forma de calidad de vida compartida.

Pero el gran trabajo pendiente en la economía del bien social o común es el cambio que deben liderar las empresas públicas, los organismos públicos que crean puestos de trabajo, producción, servicios, consumo, interrelación económica. Deben liderar los balances del bien común y ser ejemplo de trabajo, abriendo caminos. Por eso entre otros motivos, es tan fundamental limpiar de corrupción todo el dinero público.