Encuesta sobre los líderes del nuevo PSOE

Preguntaba ayer el periódico El Mundo a sus lectores de internet sobre diferentes posibilidades para saber a quien ven mejor como nuevo líder del PSOE. No es un medio con lectores afines al partido socialista, es cierto, pero el gran número de votantes en esta encuesta le otorgan un sentido curioso, pues más de 80.000 votos son realmente muchos si los comparamos con cualquier tipo de encuesta, aunque es cierto, está sin segmentar o solo nos indican qué opinan sobre este asunto los lectores de El Mundo digital. No le doy más valor que el de la curiosidad por saber los deseos, y sin duda el gran peso de José Bono viene precisamente dado por el tipo de lectores de este medio. Pero si que observo el ascenso de quien puede ser, si los socialista quieren, un nuevo líder como Eduardo Madina o la confirmación de uno mucho más conocido pero menos contaminado como Juan Fernando López Aguilar.

¿Qué es y para qué sirve un modelo económico?

Aun habiendo trabajado bastante e incluso desarrollado algún modelo económico, cuesta explicar con cierta precisión qué es un modelo económico teórico.
La diferencia, creo, básica entre una ciencia como la física y otra como la economía, es que la primera descubre el comportamiento físico a través de los modelos, mientras que la segunda interpreta el comportamiento social a través de los mismos.
El matiz consigue restarle la importancia necesaria como para que incluso algunos economistas vean “inútiles” a los modelos económicos, tanto simples como complejos. Visión que, obviamente, no comparto.

Pero nos vamos del tema. 

¿Qué es un modelo económico?
En los albores de la economía, no había modelos como tales. El discurso económico, basado en ideas y ejemplificaciones dio paso a la matematización del sistema en el siglo XVIII. El primer modelo que muchos señalan como tal, fue el Tableau économique, de Quesnay, si bien no tiene nada que ver con lo que nos podemos encontrar hoy en día, desarrollaba un intrincado proceso de distribución de la renta entre los diferentes agentes (asalariados, terratenientes y capitalistas) y el proceso productivo.
Hoy en día, los modelos económicos intentan simplificar y simular el comportamiento del sistema a través de funciones matemáticas que den cuenta de diferentes fuerzas y muestras de una manera ordenada como unas variables afectan a otras y cual será el resultado o equilibrio final.
De aquí hay mucho que decir. En primer lugar, ningún modelo muestra el comportamiento absoluto del sistema. En otras ciencias se hace igual, por ejemplo, obviando la resistencia del aire o ejemplificando los sistemas en un vacío, claro que aquí, lo se obvia suele ser mucho más importante. Pero el propósito es comprobar como, dentro de un marco de análisis propio, una serie de fuerzas actúan sobre el sistema, suponiendo que el resto no actúa.

¿Funciones matemáticas?
Desde luego, no son baladí. Pero si creemos que el proceso económico parte de unos agentes que son racionales y que, por tanto son lógicos, podemos usar la propia lógica para definir los procesos económicos, y la matemática no es más que el lenguaje de la lógica.

¿Pero de verdad son necesarias?
Hay veces que los resultados obtenidos, aun demostrados empíricamente son difíciles de interpretar económicamente si detrás no hay un marco analítico sobre el que apoyarte. En la dicotomía matemática / interpretación, lo importante es lo segundo, pero para ello es a veces necesaria la matemática, sobre todo cuando entramos en procesos complejos, o en la formación del estudiante.

¿Cómo se hace un modelo?
En principio hay tres partes fundamentales del mismo.
Primero hay que formular unos supuestos o hipótesis. Esto es decir de forma exógena como se van a comportar los agentes, cuantos tipos de agentes hay, o como se encuentra inicialmente el sistema.
Dependiendo de en qué marco te encuentres (economía industrial, marcoeconomía, bienestar, geografía económica, crecimiento económico), te centrarás en explicar diferentes procesos económicos para lo cual es útil emplear diferentes hipótesis.
Cuanto más realistas vayan a ser los supuestos, más complejas van a ser las matemáticas que los van a representar. Esto nos obliga a tener que usar la balanza en pos de un equilibrio que sea tratable y económicamente interesante.
En segundo lugar, hay que derivar las conclusiones. A partir de las hipótesis, se describe como los agentes actuarán en la economía. Los consumidores maximizarán su utilidad. Las empresas maximizarán beneficios. Los mercados se vaciaran y etcétera. Lo cual implica derivar funciones, imponer restricciones, igualar variables… Hasta que finalmente lleguemos a un patrón estable, es decir, que no genere movimiento o incite al mismo, lo que llamamos “equilibrio” (que no tiene porqué estar quieto).
Más tarde hay que ver cuales son las conclusiones que se pueden derivar del modelo y si estas se ajustan o no a la realidad para lo cual se puede utilizar la econometría.
Como se suele decir ampliamente, el mapa no es el territorio. Nadie, o al menos ningún economista que se precie, puede decir que su modelo explique todo el comportamiento económico, por lo que las previsiones basadas en uno u otro modelo suelen ser bastante fútiles. Los modelos solo ejemplifican una guía de ruta por la que los economistas y los políticos pueden desarrollar políticas y explicar la historia.
Por ejemplo, en geografía económica que es el tema por el que me muevo (y ampliaré esta sección más adelante en siguientes artículos), se da muestra del comportamiento de las industrias entre regiones o países. Cada modelo da cuenta de diferentes fuerzas centrípetas o centrifugas que fomentan la aglomeración del sector o su dispersión. Un modelo que incluya todas las fuerzas sería intratable, pero tener el marco teórico de todo el conjunto te da una gran visión de cuales son las fuerzas de un sistema que se mueve de forma caótica y compleja.
Así que no, el mapa no es el territorio, pero si vas a andar por el territorio, es mejor tener un mapa a no tener nada. Claro que hay que asegurarse que el mapa es el correcto.

De nuestro blog: Caótica Economía

Personas sin techo, sin hogar, en Zaragoza

Nos pueden parecer datos fríos y muy duros, pero son reales e indican un crecimiento de la pobreza en España que puede resultar alarmante. Unas 160 personas viven en la calle cada día en Zaragoza de media durante el pasado año 2010, cifras que se estarán ampliando durante este 2011. 

El estudio elaborado por Cruz Roja en el año 2010 también recoge que en torno a 180 personas duermen a diario en albergues o centros. Se trata de personas que han llegado a esta situación por falta de trabajo (55% de los casos), de dinero (22%) o por rupturas afectivas (18%). En el documento quedaron reflejados, por primera vez, los deseos de este colectivo. Siete de cada diez quieren una vivienda normalizada para él o su familia, o un piso compartido con otras personas, y en segundo lugar demandan un empleo que les permita salir de su situación. 

En la encuesta también se detectó que en Zaragoza se hace un mayor uso de los recursos y servicios sociales que en otras capitales. Así, el 61% de los encuestados utilizaba el comedor, el 52% acudía a un albergue o centro y el 30% hacía uso de roperos y baños públicos.

Sí, soy anti sistema porque este sistema no ayuda a la sociedad global



¿Nos estamos dando cuenta que todos los planes de recortes que se nos imponen desde Europa están encaminados a que los grandes bancos y corporaciones cobren lo prestado y que en ningún momento se incide sobre los graves problemas de empleo, de calidad de vida social, de desatención a las familias con más problemas, de controlar las enormes indemnizaciones y pensiones de los banqueros que se jubilan, de asegurar las pensiones cotizadas?

Los gobiernos señalados como “díscolos” se ven obligados a tener que hacer grandes reforma que siempre afectan a los mismos, a los más necesitados. Pero nunca se habla de la necesidad vital de crear empleo, de dar salida social a los nuevos pobres que cada día a miles, surgen por embargos, desahucios, desempleo, enfermedades no reconocidas como invalidantes.

Los ciudadanos de estos países señalados como “complicados” se les obliga a tener que pagar unos intereses muy superiores a los que pagan por los países ricos, incluso aun no teniendo en sus contabilidades deudas superiores a estos, pero que los convierten en países que serán con seguridad impagadores, pues a ser pobres se une y suma que los intereses de su endeudamiento son usureros y a que no pueden atender sus mecanismos básicos para crear empleo y para reactivar sus economías internas.

La historia nos ha enseñado que el país que teniendo deuda no recibe unos intereses lógicos con arreglo a la economía de ese momento, terminan fallando y haciendo suspensión de pagos. Los intereses tienen mucho que ver con el IPC global de la zona en donde está inmenso este país. Se puede tener un 18% de interés y ser posible pagarlo si el IPC es del 20%, algo sin duda no deseable, pero que nos indica que las comparaciones con otros tiempos son relativos.

¿Cuánto fraude se sigue realizando desde bancos en Suiza o en paraísos fiscales, sin que ningún gobierno controle o resuelva esta vergüenza de un nuevo siglo? ¿por qué tiene que recibir la presión de la deuda los ciudadanos de cada país y no las grandes corporaciones económicas que siguen pidiendo ayuda pública en cuanto un aire les da de frente, pero que nunca se olvidan de repartirse beneficios o indemnizaciones millonarias para sus jubilados de lujo, dirigentes que nos han llevado al desastre actual?


Se ven las primeras luces conservadoras en España

Una vez que España se ha podido dar el gustazo de quitarle totalmente la confianza al partido socialista y dejar en manos de Rajoy los mandos de un país que ha de enfrentarse a serios problemas, ya solo queda, efectivamente, enfrentarse a los mismos.

Por mucho que se lancen mensajes de aviso por parte del partido popular, muy cautelosos en este aspecto “No hemos prometido milagros”, “ardua tarea” y un largo etcétera, una gran parte de la población piensa de veras que el cambio económico va a derivar de este cambio político. En parte han sido inducidos por el estigma de la confianza. Si nos dicen que lo que hay que buscar es la confianza, y yo mismo y todo el país confía de veras en Rajoy, ¿a qué más hay que esperar para crecer? Desde luego, no todo es tan sencillo.

Por lo pronto, España, a través de Artur Mas, en Cataluña, empieza el cambio con los ajustes que, se creen, necesarios. Más impuestos, menos salarios (y he leído incluso ya, por finy con osadía, el copago). Poco queda para que a nivel estatal, el gobierno central haga santo y seña las políticas que, desde las autonomías populares se han ido gestando poco a poco. No nos podemos llevar las manos a la cabeza, como tampoco podíamos hacerlo con el gobierno socialista. Pero sigo intentando que alguien me explique por qué, el que Zapatero aumente el IVA sea una política que va a destrozar el país, mientras que cuando lo haga Rajoy será un mal que hay que sufrir como parte de un ajuste necesario e inevitable que, como buenos mártires votantes, haremos con orgullo y patriotismo. La excusa de que los ajustes hay que hacerlos por la política derrochadora del gobierno no me valen, pues si Zapatero ha perdido es, sobre todo, por unos durísimos ajustes (jubilación, funcionarios, coste laboral) que, con el tiempo, no han llegado a materializarse en nada. De nuevo, la diferencia, claro, es la confianza. La confianza y la fe ciega que tenemos de que los ajustes, los mismos ajustes, ahora marcados con el sello popular, sí nos lleven al destino prefijado.

El nivel de estudios influye en el interés por la política

En el Barómetro CIS de noviembre de 2011 hay unos datos que ahora están analizando desde diferentes foros, para adivinar el comportamiento político de los diferentes segmentos de la sociedad. Muchas veces detrás de estos análisis se esconde una búsqueda de respuesta que puede parecer incluso clasista y que por ello hay que recoger con sumo cuidado.
Yo voy a emplear dos parámetros sencillos. En ambos el nivel de estudios es el que segmenta a la sociedad consultada.


En el primero se les pregunta para saber si los consultados se consideran de izquierdas o de derechas, según unos baremos que van desde el 1 al 10. Vemos que no hay casi variables entre los diferentes niveles de estudios de los consultados. Debajo de la imagen podemos ver la media, y son décimas las diferencias.


Pero en la segunda imagen se pregunta por el interés que la política despierta en las personas y aquí si que las diferencias son notables. Según el nivel de estudios de los encuestados. 

Aunque no hoy diferencia por nivel de estudios, entre sentirnos de derechas o de izquierdas, si que la hay en nuestra implicación, en nuestro interés y por ello en nuestra información de la política. Dato este interesante para aprender a realizar pedagogía política con responsabilidad y sin manipular. O no, claro.

Las leyes de Newton sirven para explicar el momento actual. O no

Advierto que esta entrada es más una brevedad humorística y curiosa que otra cosa y menos que nada económica (será porque es la jornada de reflexión y nos da por pensar…), o tal vez si se pueda aplicar a las leyes escondidas de los dineros.

Mi idea ha sido intentar asociar las tres leyes de Newton a otras tres leyes económicas básicas. La verdad es que no ha sido muy difícil, y no he tenido que usar mucho la imaginación para ir dando cuerda a las posibilidades que aparecían.
La primera ley de Newton dice así: Todo cuerpo persevera en su estado de reposo o movimiento uniforme y rectilíneo a no ser que sea obligado a cambiar su estado por fuerzas impresas sobre él.
Que podemos reescribir como: Todo agente económico persevera en su estado económico a no ser que sea obligado a cambiarlo por fuerzas externas impresas sobre el.
Parece básico, pero no lo es tanto. Como en la física, al firmar esta primera ley estamos diciendo que en el movimiento no entra la aleatoriedad. Si algo se mueve, es porque viene precedido por una fuerza. Si un agente económico cambia su patrón de consumo, se debe, por ejemplo, a que han cambiado los precios o la renta. Implica que los agentes se mueven mediante incentivos, y que, dado un estado económico externo, el proceso racional y optimizador le llevará siempre a la misma decisión. Esto implica que se puede formular matemáticamente (por el uso de la lógica y la no aleatoriedad/existencia de endógenas y exógenas) el movimiento del sistema económico.
La segunda ley de Newton dice: el cambio de movimiento es proporcional a la fuerza motriz impresa y ocurre según la línea recta a lo largo de la cual aquella fuerza se imprime.
Aquí voy a hacer algo de trampa, y voy a saltar a la formula que expresa la segunda ley: F=ma. O, generalizada para una masa no constante: p=mv.
Si a la masa monetaria la denominamos la masa del sistema, y v a la velocidad de circulación del dinero, y partimos de la teoría cuantitativa del dinero (PY=MV), el momento p, será la cantidad total producida por sus precios.
La fuerza, definida como la derivada del momento, será por tanto el crecimiento del sistema económico.
La tercera ley de Newton dice: Con toda acción ocurre siempre una reacción igual y contraria: o sea, las acciones mutuas de dos cuerpos siempre son iguales y dirigidas en sentido opuesto.
Esta está claro que se refiere a que por cada compra que se realiza, está implica una venta. La doble contabilidad de un sistema implica que, por cada acción de un agente en la transacción económica, otro agente se vea envuelto en la compraventa. Si uno paga, otro cobra, si uno compra, otro vende.

Reflexionaré pensando en el futuro. En mañana mismo

Reflexionando, cada vez estoy más seguro de que Europa unida molesta a casi todos. Que aquel sueño de unos buenos políticos nos lo han robado a costa de que sigan mandando lo que siempre han mandado. Nada de experimentos de unión, que pueden ser más fuertes y por ello más peligrosos para los ladrones embutidos en gabardinas guapas.

Seguiré reflexionando, hasta que mañana vaya a votar, convencido de que ganará el menos listo. Perdón, el más dócil.

Europa nos dice a quien debemos votar el 20N, presionando, manipulando

Nos pidieron recortar las pensiones. Modificamos la Constitución. Cambiamos las normas laborales. Dejamos de invertir y de gastar dinero público. Pero los ataques económicos a España han aumentado tras hacer caso a Europa.

¿Para qué sirve pues hacerles caso?, ¿las normas que ellos nos han indicado que cambiemos, eran las correctas, viendo los resultados obtenidos?

Hoy nuestra prima de riesgo está —en estos momentos— en 504, y lo que es peor, en unos días muy complicados pues en 48 hora tenemos que acudir a votar para elegir Cortes Generales. ¿No son estos ataques a la economía española, un golpe de Estado encubierto, una presión manipuladora, una trampa social para que España vaya dando bandazos y no sea capaz una remontada del PSOE?

¿Ya ha explicado Rajoy a los alemanes sus medidas económicas, algo que NO ha explicado a los españoles en su programa electoral, con los que se presenta a las elecciones?

Análisis económico de España en el 3º trimestre de 2011

Un trimestre más recibimos —con pocas expectativas de poder llevarnos buenas noticias— los datos trimestrales de crecimiento económico español del tercer trimestre de 2011. Realizo este pequeño análisis de carácter gráfico para que veamos la tendencia en el corto plazo de la economía española. Pinchen en los gráficos para ampliarlos. Aquí  encontrareis un índice con el resto de análisis trimestrales.

Como ya se preveía, el marco contextual en el que hay que ver estos datos es el estancamiento generalizado de una Europa que sigue padeciendo y sufriendo de un Euro que genera desconfianza. Si bien los pesos pesados, el “núcleo” de esta Europa en declive —Alemania y Francia—, muestran crecimientos que siguen siendo superiores a la media europea, los datos sugieren que en el cuarto trimestre de 2011, y a comienzos de 2012, se remarcará mucho más este estancamiento de lo que ahora se padece, la crisis de deuda, que va aparte, pero que comparte parte del problema, pues puede agravarlo todo aun más.
En el anterior gráfico pueden verse los crecimientos intertrimestrales e interanuales de algunas de las economías de la zona euro.

Evolución del PIB

Los datos ya eran conocidos. Un crecimiento intertrimestral del 0,0%, menor que en el trimestre anterior que fue del 0,2%, y un crecimiento interanual parejo al anterior del 0,8% (Si bien es cierto que baja, ya que está redondeado, de un 0,82% a un 0,75%). De esta forma el PIB a precios constantes permanece constante a la espera de que los malos datos del cuarto trimestre se lleven parte de la recuperación acontecida en este año. Obviamente, no podemos escapar de esta nueva ola de “decrecimiento” en la recuperación, este “double dip” que llaman algunos.
Ahora veremos que partidas del desglosa vía demanda han afectado a que el PIB no haya seguido creciendo.

Demanda interna y externa

La tendencia natural que hemos acogido por la crisis es la de un aumento en las exportaciones netas que fuera capaz de generar un crecimiento vía externa que suplementara los retrocesos en la demanda interna que debían hacerse para seguir ajustando los desequilibrios de deuda. Sin embargo, Europa ha entrado en una batalla exportadora ya que todos quieren crecer por la misma vía. El resultado es que el crecimiento de la demanda externa que se realiza a España ha bajado de un 2,5% a un 2%. Sin embargo, la demanda interna parece estar recuperándose un poco después del retroceso al que las medidas de austeridad le obligaron en el segundo trimestre, pasando de bajar un 1,7% a un 1,2%. Sin embargo, algunas estimaciones le daban un valor mucho más alto (del -0,6%, por lo que España sigue metida en una ralentización de su crecimiento interno que, a todas luces, no va a ayudar a la recuperación a corto plazo.
Esto se traduce en unas exportaciones que cada vez aumentan menos (tendencia que ya habíamos empezado a finales de 2010, y que se deriva de una bajada en la exportaciones de servicios, con pequeños aumentos en la exportaciones de bienes), conjuntamente con un aumento de las importaciones, aunque a menor ritmo que otros trimestres (en donde, al revés, desciende el consumo de servicios y aumenta el de bienes).
Esta reducción en el consumo de servicios es generalizada, y puede venir derivada de la propia crisis. Si no hay actividad económica, los servicios, sector que está más en la “superficie” se ven más afectados.
Ahora damos paso a los pesos pesados, la demanda interna, consumo e inversión:

Consumo

El consumo ha bajado un 0,4%, algo menos que el trimestre anterior (-0,7%). Sin embargo, el consumo total se ve muy afectado por la tendencia acogida del gobierno de reducir su gasto en la búsqueda de una austeridad que genere la confianza necesaria como para que aumenten las inversiones. En consonancia con el aumento del consumo privado (0,4%), el consumo público desciende un 2,3%.
Si bien intertrimestralmente los datos no son tan positivos pues muestran que este crecimiento privado se debe a los malos datos de hace un año. La tendencia del consumo total sigue a la baja, bajando un 0,1%.
Sea como fuere, los consumidores, con una remuneración que baja un 1,2%, y un empleo que baja un 1,9%, han ahorrado menos que hace un año, posiblemente porque las deudas empiezan a reducirse o porque las perspectivas futuras no pueden ir a peor. Posiblemente estemos ante un espejismo momentáneo.

Inversión

Esta si que parece coger el rumbo hacía terreno positivo de forma consolidada. Los bienes de equipo continúan aumentando, un 2,4%, (lo cual quiere decir que hay cierta confianza en que la producción futura aumente), sin embargo la construcción (-7,4%) sigue lastrando la inversión total que continua en terreno negativo (-4,2%). El problema es que la lentitud con la que la inversión retorna al crecimiento positivo es demasiado lenta. Aun falta por encontrar los nuevos sector del futuro, desquitarnos de la construcción y comenzar a invertir y crecer en nuevos yacimientos que también puedan generar empleo. Hasta entonces, la inversión total se verá lastrada por un crédito difícil de conseguir y unas perspectivas económicas no muy halagüeñas para correr riesgos.

Producción por sectores

Lo primero que se puede ver claramente en el gráfico es la recuperación que poco a poco, disminuye el decrecimiento de la construcción. Aunque esta sigue estando en terreno negativo y posiblemente se quedará en torno al -2% hasta que la crisis de la vivienda haya pasado. Seguimos teniendo un stock muy alto y no hay salida, ni vía crédito ni vía demanda, para tantos pisos vacíos.
El resto de sector siguen sin cambios. Los servicios se mantienen en casi todas sus partidas excepto en información y comunicaciones que aumentan hasta un 1,4%, y el comercio y transporte que baja hasta un 0,5%. Aunque la tendencia general es que los servicios están reduciendo su crecimiento poco a poco mientras la industria va cogiendo peso y consolidando su recuperación.

Entonces… ¿Cómo estamos?

A la vista de estos últimos datos, la mejor respuesta es la de que estamos estancados. Casi todas las partidas muestran un evolución con respecto al trimestre anterior bastante escasa. Sin embargo, este estancamiento es mas negativo que positivo. En primer lugar, porque puede ser la calma que preceda a la tempestad. Con una crisis del euro y una Europa cada vez más frenada, el cuarto trimestre puede ser mucho peor. En segundo lugar, porque el resto de países al menos ha tenido ya medio año de recuperación, con tasas de paro bajando y producción a ritmo pre crisis. Nosotros seguimos siendo más lentos.
El empleo sigue bajando, las remuneraciones siguen bajando, la producción se estanca, el contexto europeo se enfría, la inversión no encuentra aun su lugar, el sector público lastra el crecimiento… Malos augurios para una mala época.

Sepamos qué países han emitido los billetes que llevamos en la cartera

Todos los países del euro emiten una moneda distinta, caracterizada por la “cara” de esta, pero muy pocos sabíamos que los billetes también tienen una distinción entre los distintos países.

Aunque en las monedas sea más visible porque es un grabado por completo diferente (La catedral de Santiago, Cervantes o el Rey en el caso de España), los billetes difieren en la letra que precede al código numérico que los billetes tienen en el reverso. De este modo, sabemos que siempre que la letra inicial sea una V, el billete será español. Igual que si vemos en una moneda a Cervantes.

Aquí dejo la lista completa, sacada de la web del Banco Central Europeo y que hoy publica el periódico ABC:

Bélgica – Z

Alemania – X

Estonia – D

Irlanda – T

Grecia – Y

España – V

Francia – U

Italia – S

Chipre – G

Malta – F

Países Bajos – P

Austria – N

Portugal – M

Eslovenia – H

Eslovaquia – E

Finlandia – L

Europa se estanca, entrar de entrar en recesión

No hace mucho tiempo, se pronosticaba que en el año 2011, la eurozona crecería un 1,6%, seguido de un año 2012 en el que el dato de crecimiento sería del 1,8%. 
Finalizando el 2011, los pronósticos son de un crecimiento del 1,5% durante este año, y del 0,5% el año 2012. El problema no es que se pronostica una décima arriba o abajo, si no que se hubiera pronosticado una salida de la crisis (crecimiento en aumento) y ahora se hable de un retorno a la recesión (crecimiento a la baja). ¿Qué es lo que ha pasado en medio?

La crisis del euro está afectando a todos, lo quieran o no. Francia ha aumentado su crecimiento en un 0,4%, y aun viéndolo como algo positivo, los PMI sugieren que en el 4º trimestre la caída puede ser de órdago en Francia.

Bélgica, como España, se estancan en crecimiento. Portugal y los Países Bajos siguen con crecimientos ya negativos. Las primas de riesgo de Italia, Francia, Bélgica y Austria suben a sus máximos.

El otro día, le preguntaron a uno de estos economistas que hace un par de meses ya pronosticaban que la eurozona volvería a caer en recesión, sobre cual era la probabilidad ahora de caer. La respuesta no pudo ser más sencilla y contundente: Ya estamos cayendo en recesión.

¿Alguien se acuerda ya de la cumbre del euro que hicieron (creo) hace dos semanas?

Mañana salen las cuentas trimestrales de España, y como de costumbre, haré el análisis (gráfico) consiguiente. Al menos indagaremos sobre la evolución desglosada de la economía española, y como se manifiesta este “estancamiento” en nuestro país.

A partir de los 45-55 años es muy complicado encontrar nuevo empleo


Para encontrar empleo, un 90% de los españoles asegura que la edad se ha convertido en un condicionante, según un sondeo elaborado por Randstad entre más de 1.000 profesionales con el objetivo de establecer una radiografía de las principales demandas del mercado laboral. Este condicionamiento se plasma en que a partir de los 45 años se complican mucho las posibilidades de encontrar empleo.

Por esa razón, el 100% de los encuestados cree que los profesionales con edades comprendidas entre los 18 y 25 años de edad son los que más fácil lo tienen a la hora de buscar un empleo. En concreto, más del 50% afirma que la edad ideal son los 25 años. Esta percepción, curiosa sabiendo el gran paro juvenil que nos afecta, se ratifica con los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) del tercer trimestre, que manifiesta que la ocupación de los jóvenes menores de 25 años ha crecido en ese periodo en mayor medida por la campaña de verano.

Sin llegar a la unanimidad en cuanto a la mejor edad, la mayoría es contundente igualmente a la hora de contestar cuál es la peor edad para buscar empleo. Un 68% cree que se trata de la franja de edad que va desde los 45 años hasta los 55 años, mientras que sólo el 6% percibe a los mayores de 56 años como  la edad más complicadas.

Por sexos casi no hay diferencias, ya que un 51% de las mujeres estima que la edad es un condicionante a la hora de encontrar trabajo, frente a un 49% de los hombres. Las diferencias son mayores entre trabajadores y parados, ya que esta percepción es mayoritaria entre los desempleados (58%) que entre los trabajadores (42%). Por su parte, los españoles con estudios medios son los que más creen que la edad condiciona la búsqueda de empleo (61%), seguidos de las personas con formación universitaria (32%). En el lado contrario, se sitúan las personas sin estudios, ya que sólo un 7% cree que influye. No se está valorando la experiencia y por ello la edad, y si en cambio la edad y la juventud, con una preparación teórica superior, aunque preparación práctica nula.

¿Entendemos la crisis? ¿Alguna vez hemos salido de las recesiones?

La revolución industrial nos trajo un cambio de sistema productivo, con la consiguiente especialización de los trabajadores en numerosas y diferentes áreas de actividad económica,y que conlleva la perdida del conocimiento “inmediato” sobre el estado de situación de un determinado sistema o momento económico. El hecho de que solo atisbemos a ver una minúscula parte de un sistema económico muy complejo, no nos permite asociar nuestro trabajo, nuestra realidad, con el sistema general que manda en el mundo en estos momentos.

Antiguamente, cuando las crisis económicas podían provenir de una mala cosecha agrícola (sequias generalizadas, problemas de abastecimiento), las crisis derivadas a nivel general podían ser entendidas por todos. Entendidas no solo significa “comprendidas”, si no también, “asumidas”. Cuando uno ve que su campo y el del vecino están anegados, cuando un artesano ve que su pueblo está padeciendo hambrunas, saben y asumen, que los malos tiempos han llegado.

Hoy día el tema es algo más complejo. Aun muchos no llegan a comprender como una crisis así ha podido echar por tierra lo que pensábamos que habíamos conseguido con arduo trabajo. Y es normal. Nos dicen que el sistema financiero está mal (y es cierto), pero señores como Botín se llevan diez millones en dividendos y entonces la gente no entiende nada.

Conocidos economistas no llegan a entender como es posible que estemos hablando de una “nueva” recesión, ¿cómo podrían entenderlo? ¿acaso hemos salido de la primera recesión?

Se nos pide confianza, pero los sistemas democráticos (piedra angular de un sistema serio, estable y moderno), se tambalean un poco cuando Berlusconi debe dimitir vía prima de riesgo y Papandreu por pedir un referéndum. No, no es cierto. Hay cantidad de factores e inclusive yo estoy de acuerdo en las decisiones tomadas. Pero la gente se queda con lo poco con lo que puede entender y asociar.

En un estado en el cual la gente ya no puede entender la realidad, en donde no puede seguir la cadena de situaciones causa-efecto que se suceden en el tiempo, los discursos políticos se vuelven vacíos de contenido. Necesariamente. Hacemos cumbres donde parece que se va a acabar el mundo. Todos dando discursos, sacando propuestas, mandando mensajes. Pero semanas después parece que la situación sigue igual o peor. ¿Es que acaso son todos unos incompetentes? No, pero, ¿qué va a pensar la gente?

Mientras se evoca la identidad de los economistas como artífices de todos los males, de no haber “adivinado” que algo así iba a ocurrir (algo falso, pues se avisó con tiempo de sobra), la gente sigue pidiendo varitas mágicas, que no existen y con la única opción y esperanza de que un cambio, por tonto que parezca, sea el principio del fin. Cambio, da igual que sea en España, en Grecia, en Francia o Alemania. Tras una crisis, está demostrado que la gente pide cambio. Y es sencillo. Cuando has dejado de asociar una realidad con otra, cuando ya no sabes ni entiendes que hay que hacer, pero sabes que lo que hay no va por donde quieres, urge darle la vuelta a la tortilla.

Información y comprensión, elementos tan cruciales y complejos que, lastrados por la magnitud de una realidad a la que no podemos abarcar, implican cambios sin rumbo, vaivenes y, eventualmente, pues todo llega, mejoría, mientras los finos hilos del tiempo se esconden de nuestra escasa visión.

El 20N nos importa muy poco, pues creemos que no resuelve los problemas

Todos sabemos que estamos en campaña electoral, pero no me dirán que esta campaña en donde además se va a cambiar de partido en el Gobierno, no está resultando sosa, aburrida y floja. Muy floja. Es como si al PSOE y al PP les fastidiara esta campaña pues a ambos lo que les importa es el día 21N. Algo lógico para ambos pues depende su futuro en esa fecha. No van a ser elecciones en las que se pueda quedar empatados. No serán las típicas elecciones en las que todos han ganado. Esta vez alguien va a perder y puede que estrepitosamente.

En el curioso y casi imposible caso de que el PP no obtuviera la mayoría absoluta o incluso la suficiente como para gobernar a su aire, habría perdido Rajoy aunque en este caso si que saldría diciendo que han ganado.

En el caso más lógico de que Rubalcaba se quede con unos míseros 130 diputados, tendrá que dimitir y no podrá aspirar a ser el recambio de un PSOE que necesitará una reconstrucción facial muy importante.
Pero aun sabiendo que todos nos jugamos la salida de la crisis, el que no nos den la aptada en el culo desde Europa y nos coloquen en el pelotón de los torpes, aun sabiendo que 5 millones de españoles están esperando una solución como agua de mayo, aun así digo, nos importa esta campaña electoral mucho menos que un pequeño potosí.

Puede jugar a Bolsa, sin perder ni ganar dinero. Aprenda a jugar en Bolsa


Ya podemos jugar a la Bolsa sin perder dinero, y claro, sin ganarlo también. La web de el periódico El Economista ha sacado una sección que hace las veces de “juego de bolsa” bastante realista, para que aquellos que quieran probar suerte y ver sus destrezas económicas en el mundo de la compra y venta de acciones les llevan a buen puerto y puedan hacerlo sin miedo a perder ni un mísero euro.
La web en cuestión es: http://juegodebolsa.eleconomista.es/
Nos encontraremos con el Ibex35, el mercado continuo y la Bolsa de EEUU, de forma que podemos comprar la cantidad de acciones que deseemos (introduces tú el capital inicial con el que quieres empezar, e incluso puedes ir cambiándolo). Las cotizaciones son en tiempo real, y la compra y venta no son automáticas.
Por lo pronto, he pecado de comedido y a pesar de las ganancias, las comisiones se han llevado gran parte de los beneficios. Pero es algo muy interesante de conocer para los que quieren aprender a jugar en Bolsa. Esta web además puede ser un gran instrumento para aquellas clases de economía o institutos de negocios donde desde hace tiempo ya se juega a la Bolsa, aunque de forma menos “técnica y realista”. Un interesante ejercicio de economía ficción.

Mariano Rajoy miente o no sabe suficiente de economía

Nuestro próximo presidente, Mariano Rajoy, se estrena en la televisión con dos grandes mentiras, de esas que hacen llorar a todo buen economista que se tome con seriedad su profesión.
Decir que la tasa de paro de Alemania ha sido como la de España en tiempos del gobierno del PP, es una vil mentira que servirá de excusa para programar las rebajas de un gasto público que agoniza la actividad económica. 
La tasa de paro de Alemania siempre ha estado por debajo (muy por debajo) de la española, y los últimos datos aportan cierta oscuridad hacia la luz de salvamento que es la austeridad, pues el paro aumentó.

La segunda de las mentiras es aun más grande, si cabe. 
Decir que toda la deuda que tiene España con el exterior es pública, que los consumidores y empresas han pagado ya su parte, es tomarnos a todos por tontos. Es mandar al carajo la realidad económica y social, el rigor ya meramente matemático, pues no solo sigue habiendo una gran parte de la deuda externa de forma privada, sino que esta es mucho mayor que la pública.
Nuestro futuro presidente se estrena engañando a la gente, algo a lo que, y quizás de eso está sirviendo, nos vamos a tener que acostumbrar bastante. Eso o no entiendo de lo que habla, que no sé qué es peor.

Nota aclaratoria.: El desempleo entre Alemania y España estuvo algo más alto en el país germano durante los años 2004 a 2008 según nos indica MontseEna por Twitter, de la que copiamos este gráfico que dejamos a continuación. Desgraciadamente nuestra brutal subida del desempleo es trágica.

Se agrava la crisis en España (datos del paro y del Markit)

A la hora de tomar decisiones sobre política económica, tenemos que enfrentarnos a un elemento cada vez más claro. No voy a llamarlo una vuelta a la recesión, porque sería redundante ya que nosotros, En España, no hemos salido nunca de ella.
Pero lo que sí está claro es que la crisis, lejos de ir aterrizando, lejos de frenarse…, se agrava.
Existe una dinámica que potencia el crecimiento poco a poco. Con el tiempo las personas han ahorrado y tienen menos deuda, por lo que pueden consumir más. Los precios han caído o han aumentado menos, y la actividad económica es tan pobre que las oportunidades comienzan a aparecer para aquellos que quieran echarle valor. Estos pequeños destellos que son los que, poco a poco, en condiciones normales nos podrían sacar de esta, se ven mermados porque, todo propósito, aun siendo rentable se ve cortado por un crédito imposible de conseguir.
Hoy traigo dos datos que expresan este agravamiento de la crisis.

En primer lugar, el paro. En octubre aumentó en 134,182, el peor dato en tres años.


Como vemos en el gráfico, desde que llegamos al fondo de la crisis, el paro ha seguido aumentando, aunque cada vez menos. Desde un 20% de crecimiento interanual a principios de 2010, este bajó a un 3% a mediados de este mismo año. Sin embargo, lejos de seguir bajando hasta terreno negativo (momento en el que el paro comenzaría a bajar), la tendencia ha cambiado y vuelve a registrar continuos aumentos, como podemos ver desde mayo hasta octubre. En concreto, en agosto creció el paro un 4%, en septiembre un 5,2%, y en octubre un 6,7%. Es alarmante, por tanto, no solo que se siga destruyendo empleo, sino que la velocidad a la que se hace esté aumentando.

En segundo lugar los datos del markit de septiembre.


El sector de las manufacturas siguió en retroceso, solo un pelín mejor que el mes pasado, pero aun registrando caídas importante en la producción industrial (hoy nos enteramos que ha caído un 1,8% en septiembre). En concreto se pasa de un 43,7 a un 43,9 (por debajo de 50 significa recesión).


El sector servicios aun registra una caída mayor, cayendo de un 44,8 a un 41,8, tres puntos menos que hacen que esta “nueva crisis” sea aun peor que la crisis de comienzos de siglo. No es, por tanto baladí. Y ambas registran unos condicionantes similares. Las empresas culpan a la bajada en la demanda, los nuevos pedidos decaen y la actividad se resiente.

¿Noticias positivas? El nuevo capitán del "barco" central europeo (perdón, Banco), ha decidido bajar los tipos de interés a un 1,25%. Draghi se ha estrenado dando un guiño a los mercados, algo que a mi, personalmente, me ha gustado. No tuvo ningún sentido que se subierán así como así y la FED los sigue manteniendo en un, 0,25%.

Los activos inmobiliarios intoxican a los bancos españoles, en algo más que su contabilidad

Los datos que explican el palo que Europa dió a nuestros bancos españoles, se empiezan a ver reflejados en deudas y exposiciones de riesgo descontrolado al sector de la construcción, que se fue de las manos y ahora no se sabe donde tiene el suelo de sus caidas. Mucho cuidado con este problema, que puede ser mucho más grave de lo que se nos dic, simplemente par ano meternos miedo.

El mayor problema no es la exposición a la deuda soberana. El Banco de España cree que, en un momento de fuerte ajuste del sector inmobiliario, la exposición problemática que mantiene el sector bancario no se limita a los activos dudosos. Y por eso cifra en 176.000 millones el dinero en entredicho después de conocerse que el PP podría crear un banco malo si gana las elecciones.
La exposición problemática de los bancos y cajas de ahorros vinculada a la actividad de promoción inmobiliaria asciende a 176.000 millones de euros, esto es, un 52% de la exposición total de la banca al sector promotor, según figura en el Informe de Estabilidad Financiera del Banco de España.
Dicha exposición problemática, que engloba créditos dudosos, activos adjudicados y activos normales bajo vigilancia, representa un 11,4% de la cartera crediticia de las entidades y un 5,2% del activo consolidado. Además, la entidad reguladora asegura que las entidades han detallado que a junio de 2011 tienen una cobertura a esta exposición problemática inmobiliaria es del 33%.